Sed de mal*****


TITULO ORIGINAL

Touch of Evil
AÑO
1958
DURACIÓN
108 min. Trailers/Vídeos
PAÍS
DIRECTOR Orson Welles
GUIÓN Orson Welles (Novela: Whit Masterson)
MÚSICA Henry Mancini
FOTOGRAFÍA Russell Metty (B&W)
REPARTO Charlton Heston, Janet Leigh, Orson Welles, Marlene Dietrich, Joseph Calleia, Akim Tamiroff, Dennis Weaver, Ray Collins, Mercedes McCambridge, Joseph Cotten, Zsa Zsa Gabor
PRODUCTORA Universal Pictures
GÉNERO Y

Cine negro. Intriga

En 1958 Orson Welles retornaba a Hollywood, tras un exilio de 10 años, para certificar el principio del fin del sistema de estudios y rodar el testamento fílmico de un genero emblemático como el cine negro que moría en la cumbre con esta joya absoluta e intemporal del cine que es “Sed de mal”. Contratado como actor, la insistencia de Heston, que solo acepto protagonizar el film si lo dirigía Welles, le permitió transformar lo que probablemente hubiera sido un mediocre thriller en uno de los films más fascinantes, contundentes y poderosos de la historia del cine. Un Welles deslumbrante y omnipresente en su papel del corrupto policía Hank Quinlan, un hombre marcado por el pasado, domina el film desde las paginas del portentoso guión -del mismo Welles- tanto delante como detrás de la cámara. Desde la magistral grúa que abre el film con ese maravilloso plano-secuencia de casi cuatro minutos de duración -de obligado estudio en las escuelas de cine- hasta el violento, estremecedor y trágico final, de una fuerza visual y un lirismo anonadantes, asistimos a una profunda reflexión sobre la ambigüedad de la conducta del ser humano, la honradez y la corrupción y el dilema moral entre respetar la ley o hacer justicia a cualquier precio. Film perverso y trasgresor, de una puesta en escena y un barroquismo visual subyugantes “Sed de mal” es un arriesgado ejercicio de estilo sustentado en planos-secuencia con angulaciónes y travellings imposibles, con picados y contrapicados de una eficacia aplastante en su función narrativa, potenciados por las luces y las sombras de la fotografía en blanco y negro de Russell Metty y el desasosegante score de Henry Mancini. La sobrecogedora y escalofriante interpretación de Welles encuentra en la de Heston, en un atípico rol de policía mejicano, el adecuado contrapunto. A destacar la corta, pero estelar, intervención de una fascinante y bellísima Marlene Dietrich como la gitana Tanya, la voz de la consciencia de Quinlan, con algunas de las frases más memorables del film. Una de las mejores películas de todos los tiempos, “Sed de mal” es el brillante de la corona de la filmografía de un genio, que fue siempre un rebelde con causa y a quien los mezquinos y mediocres capitostes de Hollywood jamás perdonaron su osadía y su talento. Obra maestra absoluta del cine para ver una y mil veces, en obligada VOS.       Francesc Chico Jaimejuan

Frontera de México con EEUU .
Una bomba…
…un reloj…
…un coche…
Plano secuencia de tres minutos y medio.
Si alguien quiere saber QUÉ ES EL CINE, debe de ver esta escena:

Plano secuencia de 3 min. del comienzo de la película

Nada menos que más de tres minutos sin cortes antes de que explote la bomba. Como se puede admirar, y más sin los títulos de crédito iniciales, una secuencia magistral tanto técnicamente como artística y semánticamente.

Anuncios